Nuestra redención espiritual, nuestra salvación, no depende de nuestras propias obras. Jesucristo llevó a cabo hasta la última acción requerida para nuestra redención y salvación. No se nos pide ninguna obra para completar el perfecto plan de redención de Dios, absolutamente ninguno. Ahora bien, esto no significa que puedas vivir como bien te plazca. Significa que debes permanecer dentro del marco del plan de Dios, que está establecido en su Palabra en las 7 Epístolas de la Iglesia, entre las cuales Efesios detalla un relato espectacular de la gracia, la fe, los dones de Dios y la desesperación de la jactancia.

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November 27, 2022
Artios